Tengo 59 años. Me pre-jubilaron a los 52 en una entidad financiera de primer nivel.

No era algo nuevo, ya hacía bastantes años que esas prácticas eran comunes en el sector, cuestión de rentabilidades. Recortar gastos de personal incrementa la cuenta de resultados…

Antes de que me afectara mi, recuerdo que comenté: “Una sociedad que permite aparcar con jubilaciones de lujo a personas con 50 años, es una sociedad enferma”. Pasados los años me reafirmo.

Una sociedad que aparca la experiencia (no confundir con niveles de formación), es una sociedad que apuesta por la improvisación.

Una sociedad que recorta los recursos para incrementar y mejorar conocimientos está hipotecando, en tercera o cuarta hipoteca, su futuro.

Una sociedad que de nuevo improvisa porque ya no quedan monedas en la hucha es como jugar a que nos toque la “primitiva”.

Que hacen falta reformas estructurales serias, resulta obvio. Pero, ¿Quién va a poner el cascabel al gato? Y al decir “poner el cascabel”, me refiero a propuestas serias, cuantificables, creïbles y realizables…

Saludos