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Jordi De la Torre
Publicado el Miércoles 24 de Marzo de 2010, Factual.es Diario Digital Libre

La demócrata Nancy Pelosi nos pedía el otro día, en defensa de su proyecto sanitario, que “imagináramos una economía donde la gente pudiera ser artista, fotógrafo o escritor sin preocuparse por mantener un trabajo regular para tener seguro médico. O que la gente pudiera empezar un negocio o ser emprendedores y tomar riesgos, sin estar atados a un trabajo regular porque un hijo tiene asma o diabetes”.

Bueno, a mí se me ocurren razones peores para conservar un trabajo regular que la de pagar el tratamiento médico de un hijo, pero se desprende de lo dicho por Pelosi que pronto será socialmente aceptable trabajar sólo si no se hace “por necesidad”. Parece que una vez que los demócratas terminen de implantar su proyecto político, sólo podrán trabajar sin violentar sus principios de justicia social (hechos ya ley) aquellos individuos que en realidad no lo necesiten, los que lo hagan por capricho. Los ricos, los rentistas, algún artista, no sé. Es una tesis curiosa y una verdadera revolución política y moral, aunque tiene poco de novedad. A mí lo que me fascina es que existan memes tan exitosos y a la vez con un contenido informativo tan alejado de la verdad sobre el hombre y sus circunstancias. Y es bien sabido el riesgo de construir proyectos políticos sobre ficciones como la de liberarnos de la necesidad.

Supongo que precisamente para lidiar con estos riesgos (no se puede aspirar a más) en un modelo liberal como el norteamericano existe la Constitución, con su sistema de checks and balances. Los padres de la Constitución americana crearon la figura del Congreso y le reservaron en exclusiva el poder de hacer leyes válidas en todo el país. Pero con unos límites bien claros. El artículo primero de la Constitución dice que “todos los poderes legislativos aquí concedidos residirán en el Congreso de los Estados Unidos”. Y la jurisprudencia posterior ha establecido, por si el texto original dejaba alguna duda, que el Congreso dispone de los poderes recogidos explícitamente por la Constitución (de aquí la expresión “aquí concedidos”) y ninguno más. Véase, por ejemplo, el caso Estados Unidos vs. López o Estados Unidos vs. Morrison. El Congreso tiene pues que justificar cuál de los poderes enumerados en la sección octava del artículo primero le permite legislar sobre un asunto concreto.

Y por eso me parece importante seguir con detalle la evolución de la batalla legal que han iniciado ya los fiscales generales de 14 estados de la Unión contra el plan aprobado el domingo en Washington. Alegan que el mandato universal de comprar un seguro médico queda fuera de las prerrogativas del Congreso y que el plan, en consecuencia, vulnera la Constitución.

No soy un experto en derecho constitucional norteamericano, pero me parece reconfortante saber que no serán sólo Obama, Pelosi y sus adláteres quienes decidan si su sueño y la manera como pretenden convertirlo en realidad tienen cabida en el proyecto político en el que me toca vivir.

No deja de tener gracia.. cuando en nuestro país están perdiendo su vivienda las familias, cerrando las empresas, y hay más de un millón cien mil familias con TODOS sus miembros desempleados ( sin cobrar un euro).
Cuando el trabajo se destina sobretodo a la maldita hipoteca… ¿ liberados de la necesidad? de vivienda?  ¿ de pagar por un techo?

Realmente no creo que haya tantos ricos en nuestro país, pero sí que algo hay en la mentalidad de la época.
Como Dios ha muerto, perdón, Franco.
Dios fue expulsado por desmanes y a quienes no les convenía ( la economía capitalista preferentemente).
Se puede decir que está desempleado.

Es como un orgullo de lucha. Mira llevo un año y pico en paro.

No cobro un euro, y vivo del cuento.

Mañana ya veremos.

El trabajo era y debería seguir siendo, una forma de libertad social, de influir en cambiar el mundo, pero las tensiones entre creencias, ideologías ( cada vez menos claras y sí opresivas e hipócritas) han tensado tanto la cuerda que parece que estemos en un stand by indefinido, en un espacio sin tiempo.

¿ Liberados de la necesidad de libertad?
Porque salvo que nos conformemos con comer y poco más, ¿ de que otra forma podemos ser libres sin dinero?

O nos hemos vuelto gilipollas o demasiado señorit@s. Espero que no ambas.

Este tema creo que da mucho de que hablar y reflexionar, pues nos afecta de un modo u otro a tod@s