image 1.- Cuando dicen es una buena póliza, significa buena para la compañía
Ya contrates tu seguro directamente con la compañía o a través de un agente/corredor de seguros, no te fíes cuando te digan "es una buena póliza", ya que eso solo significa que es beneficiosa para ellos. Bien por el dinero que ganarán en comisiones -que la compañía terminará cobrándote a ti por otro lado- o bien porque te han encasquetado uno de los productos que les deja mayor margen comercial. Como en otros apartados, comparar siempre es la clave.
2.- Siempre puedes elegir el taller de reparación
Aunque tu compañía de seguros intente convencerte con argumentos y ventajas para que repares el coche en su red de talleres concertados, debes recordar que siempre tienes derecho a elegir el lugar en el que reparar el vehículo; así que si las empresas de reparación que te ofrece el seguro te vienen mal o sientes que no van a "mirar por ti" todo lo que debieran, no dudes en reclamar tu derecho a elegir el taller.
3.- Tu propio perito
Cuando el seguro, ya sea el tuyo o el del contrario, debe pagar la reparación de los daños causados por un accidente de tráfico, es un perito enviado por la compañía el encargado de valor los daños y el coste de los trabajos a realizar. Si no estás de acuerdo con la valoración, siempre puedes contratar a tu propio perito para que elabore un presupuesto más ajustado a la realidad.
4.- ¿Siniestro total?
En caso de siniestro total, el seguro debe indemnizarte con el valor del bien que has perdido, es decir, tu vehículo. Normalmente, las aseguradoras utilizan unos baremos de tasación para pagarte, pero, si no estás de acuerdo, puedes consultar el valor en otros sistemas, para comprobar si tienes derecho a que te paguen una cantidad mayor a la propuesta por la aseguradora.
5.- Compara coberturas
No es lo mismo disponer de asistencia en viaje desde el mismo momento en que sales de casa que estar cubierto por este servicio sólo cuando te encuentras a 25 kilómetros de tu domicilio… A la hora de comparar los precios de distintas pólizas, asegúrate de que las coberturas son las mismas… ¡Y de que quieres pagar por ellas!
6.- Paga sólo por lo que necesites
A partir del quinto año, no suele ser rentable mantener una póliza a todo riesgo… pero es prácticamente imposible que tu compañía te proponga pasar a un seguro a terceros. Por otro lado, revisa las coberturas de tu póliza, ya que, si eliminas alguna que no consideras necesaria, probablemente podrás obtener una reducción en la tarifa anual.
7.- ¿Y después del primer año?
Cuando compares precios de distintas aseguradoras, recuerda preguntar lo que pagaras no solo el primer año, sino también en los años subsiguientes. Hay algunas compañías que son muy baratas, pero después apenas bajan los precios aunque no declares ningún parte de accidente. En cambio, hay otras en las que el primer año es más caro, pero ofrecen interesantes descuentos al renovar la póliza cada año.
8.- La fidelidad no siempre es buena
Las políticas de precios de las compañías de seguros son cada vez más complejas y complicadas… lo que implica que la fidelidad a tu compañía no te garantiza un trato de favor. Más bien al contrario, algunas aseguradoras mantienen pólizas con precios anticuados, incluso de hace más de diez años, cuando las tarifas eran mucho más elevadas que ahora debido a la menor competencia en el sector asegurador. Pon los cuernos a tu aseguradora y pide precio o busca en comparadores de seguros antes de renovar automáticamente tu póliza.
9.- Cuidado al cambiar de seguro
Aunque cambiar de compañía aseguradora puede parecer relativamente fácil, lo cierto es que en muchos casos no basta con no pagar el recibo o cancelar la domiciliación para que den de baja la póliza. Contacta con tu aseguradora e infórmate del procedimiento a seguir, ya que, si no lo haces, te arriesgas a que la empresa renueve tu póliza pero la considere impagada… lo que te podría llevar, incluso, a figurar en un registro de morosos. Cuando canceles tu póliza, cerciórate de que la fecha de finalización coincide con la fecha de inicio de tu nuevo seguro.
10.- Recuperación de clientes
Muchas aseguradoras cuentan con un departamento de recuperación de clientes que, de manera similar a lo que ocurre actualmente en telefonía móvil, ofrecen descuentos a los clientes que llaman para cancelar su póliza. Si quieres una rebaja en tu seguro puedes probar con esta estrategia. ¡Ojo! No te quedes con la primera oferta ya que, en algunos casos, las rebajas pueden superar el 15% del valor total de la póliza.