image El reciente descubrimiento de las hipocretinas (orexinas) y su vinculación en la fisiopatología de la narcolepsia y el papel de la adenosina como parte de la integración entre metabolismo cerebral y sueño.

El funcionamiento del hipotálamo en la regulación del sueño y la vigilia se ha consolidado ha raíz de los descubrimientos de las hipocretinas y del papel de la adenosina cerebral. Las hipocretinas son dos péptidos de 33 y 28 aminoácidos, cuyas neuronas se localizan de manera predominante en hipotálamo lateral y regiones aledañas. En el modelo de narcolepsia del perro dóberman, en el que presenta esta enfermedad con una patrón autoshttps://i1.wp.com/www.scielo.edu.uy/img/fbpe/rmu/v19n1/art4i2.gifómico recesivo, se detectó una mutación de uno de los receptores del sistema de las hipocretinas, el receptor hipocretina-2. Los fallos en el sistema de las hipocretinas como factor clave en la narcolepsia, se han consolidado por otros hallazgos en animales de laboratorio y humanos. En el caso de la adenosina, ésta se acumula durante la vigilia como resultado del metabolismo neuronal y esto se relaciona con la somnolencia. Los episodios de sueño disminuyen los niveles cerebrales de esta sustancia. Los antagonistas de receptores a adenosina aumentan la vigilia (p. ej., cafeína), mientras que los agonistas promueven el sueño de onda lentas.
Hipocretinas y adenosina ejercen funciones de regulación sobre el sueño y la vigilia, desde el hipotálamo. El entendimiento de estos dos sistemas puede tener un impacto en problemas clínicos como el insomnio, hipersomnia y otras alteraciones neuropsiquiátricas.