Autobiografía [1]                                       

Nací en 1910 en Viena, cuando ésta todavía era la capital del Imperio Austro-Húngaro. Cursé ahí todos mis estudios y me recibí en 1935 de médica. Ya antes había empezado mi análisis didáctico con Richard Sterba y mi formación en la Wiener Vereinigung (Instituto de Psicoanálisis de Viena). Cuando terminé mi análisis, en 1936, interrumpí mi carrera, para ir, junto a mi marido, el cirujano Máximo Langer, a España, donde había estallado la Guerra Civil. Entramos como médicos a las Brigadas Internacionales. Salimos de España en los últimos días de 1937. Por causas políticas ya no pudimos volver a Austria. El Anschluss (anexión de Austria a Alemania) nos sorprendió en Checoslovaquia. Emigramos al Uruguay y en 1942, a la Argentina. Justo cuando llegamos a Buenos Aires, cinco psicoanalistas estaban formando la Asociación[2]. Me invitaron a participar. Fui así Miembro Fundador de APA (Asociación Psicoanalítica Argentina), como años más tarde, de la Asociación de Psicología y Psicoterapia de Grupo. En ambas organizaciones desempeñé diferentes funciones y cargos, inclusive la presidencia. Fui, durante los 29 años que pertenecí a APA, Analista Didáctica. En el Congreso Psicoanalítico Internacional, Roma 1969, época de dictadura militar en la Argentina, me afilié junto a otros colegas, a Plataforma Internacional, organización que se proponía cuestionar desde adentro la ideología de la formación y de la práctica psicoanalítica que impartía la International Psychoanalytical Association y de las sociedades dependientes de ella. Un tiempo después, con un grupo numeroso de analistas, entramos a FAP, la Federación Argentina de Psiquiatras. Esta agrupaba a los psiquiatras más progresistas que trabajaban en tres niveles : el gremial, el científico y el político. Nuestra pertenencia y actividad en Plataforma y FAP provocó, a la larga, conflictos con APA ; conflictos que nos llevaron, junto con otro grupo afín, Documento, en 1971, después del Congreso Psicoanalítico Internacional de Viena, a renunciar a la Asociación Psicoanalítica Argentina e Internacional. En ese Congreso presenté un trabajo, muy comentado, bajo el título de "Psicoanálisis y/o Revolución Social".

Cuando en 1973 se dio una importante apertura democrática en la Argentina fui nombrada Profesora Asociada en la Cátedra de Psicología Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. En junio de 1974 fui invitada a México por el Dr. Armando Suárez, fundador del Círculo Psicoanalítico Mexicano, para participar en una serie de conferencias y una mesa redonda sobre el tema "Locura y Sociedad". Estuvimos Armando Suárez, Franco Basaglia, Igor Caruso, Thomas Szasz, Eliseo Verón y yo. En esa oportunidad me vinculé con colegas mexicanos que compartían mis ideas sin saber todavía que, meses más tarde, las circunstancias políticas de la Argentina me obligarían a una nueva emigración.

Desde Octubre de 1974 vivo en México. Trabajo como Maestra en Estudios Superiores de Psicología Clínica en la Universidad Autónoma Metropolitana y como asesora y supervisora clínica en los Centros de Integración Juvenil. También me dedico, como siempre, al Psicoanálisis.

Enviudé en 1965. Tengo 4 hijos y 9 nietos.

Siempre me preocupó la situación de la mujer en la sociedad y el papel secundario que se le atribuye. Quería entender y captarla en sus funciones y diferencias con el hombre. Durante mi labor de psicoanalista empecé a interesarme en el problema de la esterilidad psicógena. Ocurrió esto, porque entre los primeros casos que traté hubo casualmente dos mujeres, estériles durante muchos años de matrimonio, que se embarazaron gracias al tratamiento analítico. Empecé a investigar, a reflexionar y a escribir. Publiqué Maternidad y Sexo, libro editado por primera vez en 1951. En ese libro muestro y ejemplifico con material clínico, basándome en la teoría de Melanie Klein sobre las ansiedades tempranas, el complejo de castración femenino y las fantasías inconscientes que producen trastornos psicosomáticos en la vida procreativa de las mujeres. Posteriormente, en 1971, en "La mujer : sus limitaciones y potencialidades" actualicé mis ideas sobre la psicología femenina como resultante de la condición anatómica, por un lado -condición que parecía inmutable y cambió radicalmente desde que anticonceptivos seguros le permiten placer sexual sin consecuencias- y su situación social por el otro.

Fui panelista en las Naciones Unidas, el 7 de marzo de 1975, en Nueva York, durante el Año Internacional de la Mujer y coordinadora de una mesa del primer Simposium Mexicano-Centroamericano de investigación sobre la Mujer (México, noviembre de 1977).

Mi interés por los procesos psicosomáticos me llevó, en una época, a dedicarme a la psicología del enfermo grave. De ahí en adelante me dediqué a la problemática vocacional y contratransferencial del médico especializado en la atención de enfermos incurables.

El carácter económicamente elitista del psicoanálisis siempre me preocupó. Por eso entré entusiastamente con otros colegas a la psicoterapia de grupo. Era la oportunidad de poner el análisis al servicio de los no pudientes. En 1957, León Grinberg, Emilio Rodrigué y yo publicamos el primer libro sobre psicoterapia grupal en Español (Psicoterapia del Grupo, su enfoque psicoanalítico. Editorial Paidos). Los miembros de la Asociación Argentina de Psicología y Psicoterapia de Grupo introdujimos el psicoanálisis, modificado como técnica grupal, en las instituciones sanitarias y hospitalarias, logrando así la satisfacción de un viejo anhelo.

En mi época "política" -1971, 1974 (este último año es el de mi salida algo forzosa de la Argentina)- me dediqué, como muchos otros compañeros a retomar y profundizar los vínculos existentes entre marxismo y psicoanálisis. En ese entonces dirigía la "Colección Izquierda Freudiana" de la Editorial Granica. Fue también Granica quién nos editó dos libros compilados por Armando Bauleo y por mí -Cuestionamos y Cuestionamos2- en cuyos textos, los miembros de Plataforma, intentamos denunciar las deformaciones que la institucionalización le imponía al psicoanálisis.

En 1973 trabajé, junto con otros compañeros, en la comisión organizadora del C.D.I. (Centro de Docencia e Investigación) que estaba subordinado a la Coordinadora de Trabajadores de Salud Mental. En el CDI pudimos, al fin, enseñar un psicoanálisis menos adaptativo. En la época que duró mi pertenecía a la Comisión Directiva de la FAP, tuve la oportunidad de visitar regularmente diferentes instituciones psiquiátricas del interior del país. Posteriormente, ya desde México, en viajes periódicos de trabajo a Europa he estado también allí en contacto con este tipo de instituciones.

Para terminar quiero subsrayar que el psicoanálisis me interesa mucho. Pero combato su elitismo y la ideología que le imprimen sus instituciones. Nunca creí que fuese un instrumento para cambiar al mundo. Pero sirve, sin duda, para entender profundamente al ser humano. Como terapia mejora al paciente y le ayuda de todos modos, a manejarse mejor y a mentirse menos. Debiera conducirlo también a comprender el contexto social en el cual está inserto y llevarlo a una adaptación activa, aloplástica. Además, como ya recalcó Freud, puede ser un factor importante para ser utilizado en prevención primaria de salud mental. Por eso me duele que el psicoanálisis no fuera aceptado en los países socialistas y que -aunque sea un problema mucho menor- las feministas estén en guerra contra Freud. Lo primero me lleva a colaborar con todos los que intentan, aunque con modificaciones técnicas, hacerlo accesible a las masas no pudientes. Con respecto a lo segundo, pienso que el psicoanálisis -tal vez no tanto el psicoanálisis de Freud que sucumbió a la ideología patriarcal de su época, pero si el psicoanálisis de autores posteriores- puede aportar al feminismo, un instrumento muy útil para acelerar el cambio.

Notas

[1] Notas autobiográficas escritas en 1978 a pedido del editor norteamericano Philip L. Emmite. Fuente:

[2] Angel Garma, Arnaldo Raskovsky, Enrique Pichon Riviere, Celes Cárcamo y Guillermo Ferrari Hardoy

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http://es.wikipedia.org/wiki/Marie_Langer

Marie Langer o Marie Lizbeth Glas Hausser, nació en la Viena imperial de Francisco José el 31 de agosto de 1910. Hija segunda y menor de una familia de la alta burguesía judía dedicada a los hilados y tejidos y al comercio de caballos. A los 4 años de edad, estalla la Primera Guerra Mundial y su padre parte al frente. Marie contaba que "Hubiera querido acompañarlo, pero ya sabía que eso no era posible, no solamente porque era pequeña, sino también porque era mujer. Las únicas mujeres que iban a la guerra eran las enfermeras. Desde entonces supe que tendría una profesión: sería enfermera". Ingresa a la Schwartzwaldschule, un liceo que posibilitaba la entrada a la Universidad, y al terminar el bachillerato, ingresa a la escuela de medicina. Se especializó en psicoanálisis en el Instituto de Formación Psicoanalítica de Viena. Al ascender Hitler al poder, se afilió al Partido Comunista y partió a España para integrarse, como médica, a las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española. Se exilió en Uruguay y luego en Buenos Aires donde fue fundadora de la Asociación Psicoanalítica Argentina, en 1942, y, tiempo después, su presidenta. En 1969, junto con otros colegas, se separó de esta Asociación a causa de la rigidez de sus estructuras. Se integró a la actividad gremial como Presidenta de la Federación Psicoanalítica Argentina. Amenazada por la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) se exilió en México desde 1974 hasta 1987 donde fue docente de la Universidad Nacional Autónoma de México. Participó en el Equipo Internacional de Salud Mental para apoyar al sandinismo en Nicaragua y fue organizadora del Primer Congreso de Psicoanálisis y Psicología Marxista en Cuba. Murió en Buenos Aires en 1987. Fue autora de varios libros entre los que destacan Maternidad y sexo y Fantasías eternas a la luz del psicoanálisis. En coautoría, escribió también Cuestionamos, Psicoanálisis de grupo, Razón, locura y sociedad, entre otros.

Formación Política y Profesional. Viena, España, Uruguay

Cerca de Hamburgo, asiste a un mitin imponente en el que se oye hablar a Hitler: Esta experiencia marca un cambio en su vida. De regreso a Viena, ingresa al Partido Comunista. De esto señala que "Sería el partido quien me iba a liberar del aislamiento y el malestar confuso de ser una muchacha, ya no rica, pero que vivía del dinero que le enviaban sus padres, y me encontré en un ambiente nuevo en donde la solidaridad era una práctica cotidiana. Mi vida había adquirido un sentido más allá de lo personal, de lo individual".

En 1935 Marie Langer termina la carrera de medicina, pero no logra trabajar en Viena, ya que, desde el encumbramiento del austro-fascismo, ningún hospital contrata a médicos de origen judío. Es entonces que prosigue su formación en la cátedra de Psiquiatría del Heinz Hartman. Casi en forma simultánea, comienza su formación psicoanalítica en el Instituto de Psicoanálisis de Viena, entrevistada por la propia Anna Freud, y comienza su análisis didáctico con Richard Sterba. -Creo que elegí bien- decía, "El psicoanálisis es un instrumento valioso, no tanto para curarse, sino para manejar mejor la propia locura y no mentirse más. Al poco tiempo, Marie cae presa junto con un grupo de médicos pacifistas, entre los que estaban el Dr. Max Langer, su futuro marido. A los pocos días, el director del instituto la llama para amonestarla por contravenir las normas establecidas. Es el tiempo de partida para España, y como ella decía "La izquierda me salvó la vida. Sino hubiera sido por la izquierda, me habría quedado en Viena y me hubieran matado por judía. En España, los Langer se integran a las Brigadas Internacionales, Max como médico y ella, "mimi" como nombre de lucha, como su asistente. Trabajan en Colmenar y luego en Murcia, en donde Max dirige el servicio ortopédico.

Al caer derrotada la República española por el fascismo internacional, los Langer emigran a América, con la idea de establecerse en México, sin embargo, la visa nunca llegó y encontraron la oportunidad de establecerse en el Uruguay. Allí nace sus dos primeros hijos. Fueron años duros en los que los dos tienen que abandonar su profesión de médicos.

Argentina

Pocos años después, en busca de mejores oportunidades, los Langer deciden probar suerte en Buenos Aires, Argentina. Al llegar, por consejo de Max, Mimi establece relación con el grupo psicoanalítico argentino. Así es como Ángel Garma, Cárcamo, Ferrary Hardoy, Enrique Pichon-Rivière, Arnaldo Rascovsky y la propia Marie Langer, fundan la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) en el año de 1943. Una vez terminada la guerra, la dedicación y lealtad que dedicó durante muchos años a la militancia política, la sustituía por una militancia institucional analítica. En ese periodo, ocupa cargos como la presidencia de la APA, de la Asociación Argentina de Psicología u Psicoterapia de Grupo, de la Confederación Psicoanalítica Latinoamericana, entre otros, nacen sus otros tres hijos, y su investigación, estaba enfocada a la problemática de la mujer, en concreto, a la sexualidad y las perturbaciones de origen psicosomático, publicando entonces "Maternidad y Sexo", y poco después, junto con León Grinberg y Emilio Rodrigué, "Psicoterapia de Grupo" (1957).

En 1965, muere su compañero Max, y es un factor que la hace decidir reintegrarse a la actividad política, y decía "ya somos muchos los que llegamos a la conclusión de que psicoanálisis, marxismo y revolución no son excluyentes, y perdimos la fobia al mundo de fuera de nuestra institución".

En 1969 se efectúa el famoso Congreso de la Asociación Psicoanalítica Internacional en Roma. Ahí, un grupo de analistas europeos y argentinos, plantean la formación del movimiento Plataforma. Dicho movimiento intentaba transformar las rígidas estructuras de la Asociación Psicoanalítica Internacional. De vuelta a la Argentina, a los dos años y junto con el movimiento "Documento", llegan a la ruptura definitiva con la APA. Marie Langer encabezaba este grupo y a partir de ese momento, sus actividades adquieren un giro diferente, combinando la política y el psicoanálisis. Lo gremial cobra cada día más importancia en ella, ingresa a la Federación Argentina de Psiquiatras, de la que poco después, será su presidenta. Participa en la creación del Centro de Docencia e Investigación que representa una alternativa de formación para los jóvenes, fuera de las instituciones tradicionales, ingresa a la cátedra de Psicología Médica de la Facultad de Medicina, y regresa a la actividad psiquiátrica en el Hospital de Avellaneda.

Por esa época, en la Argentina, la dictadura de Lanusse se tambalea, y una comisión de la Federación Argentina de Psiquiatría, en la que se encuentra Mimi, logra visitar a los presos políticos en la cárcel. En 1973, se convocan elecciones libres y gana Cámpora, quien renuncia para dar paso a la fórmula Perón-Isabelita.

A finales del año 1974, hace su aparición la Alianza Anticomunista Argentina, tristemente conocida como la Triple A, cuyo objetivo era el exterminio de militantes políticos y gremiales, obreros, intelectuales, estudiantes y cualquier ciudadano progresista, consiguiendo su objetivo con impunidad cobijada por Isabel Perón a la sombra de López Rega. Marie Langer, es notificada de la intención de la Triple A de exterminarla, y con el tiempo justo y 200 dólares en la bolsa, parte para México, en un nuevo exilio.

México, Cuba y Nicaragua

Marie Langer, se exilia en la Ciudad de México en 1974, donde muchos de sus amigos y "formandos" le dan las facilidades para establecerse. A partir de entonces, comienza a colaborar en varias instituciones de formación psicoanalítica como la AMPAG (Asociación Mexicana de Psicoterapia de Grupo), el CPM (Círculo Psicoanalítico Mexicano), los Centros de Integración Juvenil, y por supuesto en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Bibliografía

Perrés José. González Fernández José Luis. Marie Langer, una bibliografía en proceso. México. Universidad Autónoma Metropolitana. 1997.

Langer, Guinsberg, Del Palacio. Memoria, Historia y Diálogo Psicoanalítico. México. Folios Ediciones. 1980

Langer Verónica. "Entrevista a Marie Langer" en grabación magnetofónica. 1978.

González Fernández José Luis y Langer Verónica. "Marie Langer: un esbozo biográfico". Conferencia. Homenaje a Marie Langer. 1997.