En este país parece que hay quien no quiere darse cuenta de la realidad social.

La gente no quiere vivir de alquiler

Hay una antigüa maldición china que reza: “Ojalá te pases toda tu vida de mudanza

Esto es lo que, entre otras muchas cosas deben pensar los españoles, pues no quieren vivir de alquiler.

Aquí seguimos aspirando a un trabajo estable, sin cambios, y un núcleo familiar sólido, sin idas ni crecidas, sin mudanzas.

Y hablamos de trabajo, porque ambos conceptos van unidos entre sí. Tanto el trabajo como la vivienda, reflejan el modelo mental del estilo de vida de los españoles ( y españolas).

¿ Dónde viviría usted más cómodo y a gusto, de alquiler, sin saber si mañana estará usted en su casa o en la calle o en una vivienda vitalicia?

Fin de la prospección social.

Pero por si no hubiese suficiente con mirar a nuestro alrededor, sépase que la Sociedad Pública de Alquiler (SPA) tan sólo logró alquilar un 15% de sus viviendas.

¿ Quien alquilaría en su sano juicio si no puede pagar, sin trabajo estable ( necesario tanto para compra como para alquiler)?

De las más de 25.000 viviendas gestionadas por la SPA, se realizaron contratos de arrendamientos 172 en diciembre.

Enorme fracaso, sin duda alguna.

El alquiler, tiene sus ventajas así como enormes inconvenientes, pues si bien en un período de inestabilidad laboral podría surtir de utilidad para personas mayores con rentas bajas, estudiantes, y personas jóvenes como paso a la emancipación, para ello los alquileres tendrían que ser acordes a ello, con precios bajos y facilidades en la gestión, cosa en la que la SPA no ha puesto ni una letra, no digamos una palabra.

Sus objetivos habrían de ser, que ningún español se quede sin vivienda, ni ninguna vivienda sin aprovechar.

Y tristemente se ha dedicado a intentar alquilar viviendas por un precio muy superior al del mercado.

Entonces el fracaso es lógico.

Parece que a estas señoras se les olvida que tipo de casa les gustaría vivir, pues muchas veces se olvidan de que un cuartucho de mínimos metros cuadrados, no aporta calidez y paz a la vida, y que eso no tiene nada que ver con la dignidad.

¿ Pero que puede hacerse?

Realmente a parte de que el problema es que todo se había jugado a una sola carta, es que ahora tenemos por un lado 3 millones de viviendas vacías, así como 3 millones de parados.

Si esos 3 millones ya no pueden trabajar en la construcción, ¿ dónde lo harán?

El Gobierno podría haber comprado esas viviendas, a precio de coste, o bien haberlas expropiado en el caso de no utilizarse, tal y como se hizo con las tierras que no eran empleadas ni generaban trabajo y/o riqueza en muchas ocasiones anteriores.

También podría haber preparado planes de empleo.

Porque trabajo hay, y mucho por hacer

Pero el Estado ( que somos tod@s), parece no querer funcionari@s.

Esta, es la única vía para el empleo.

Al menos temporalmente, mientras se encuentran planes de desarrollo a nivel nacional.

Otra cosa a superar es la hiperdivisión.

Se ha pasado de un Estado único, totalitario en el buen sentido ( centralizado, gestionado para todos por igual) a otro en el que las competencias se excluyen y no contemplan la colaboración per sé.

Mientras Gobierno Central, Autonomías y Ayuntamientos compitan entre sí por los recursos y no trabajen juntos todos a una, no habrá solución completa.

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