Según un estudio de la Universidad de Oxford, jugar al Tetris –el popular puzzle con bloques de distintas formas y colores- puede ayudar a reducir los recuerdos involuntarios e intrusivos que se producen tras los acontecimientos traumáticos.

image Los científicos de la Universidad de Oxford mostraron una película a 40 voluntarios con imágenes traumáticas de lesiones. Tras esperar 30 minutos, 20 de los voluntarios jugaron al Tetris durante 10 minutos, mientras que la otra mitad no lo hizo. El resultado fue que aquellos que jugaron experimentaron menos recuerdos involuntarios de la película en la siguiente semana.

Esta investigación, que se encuentra en su fase inicial, podría ser la antesala de un nuevo procedimiento clínico para prevenir o reducir los desórdenes que se producen tras un acontecimiento traumático. Eso no quiere decir que los científicos recomienden jugar al Tetris a gente con Desorden de Estrés Postraumático. Sin embargo, según los investigadores, el videojuego “puede interferir en la manera en que los recuerdos sensoriales se establecen en el cerebro tras el trauma y, por tanto, reducir los recuerdos que se experimentan después”. En este sentido, la doctora Emily Colmes afirma que “es un experimento científico acerca de cómo trabaja la mente, pero falta mucho todavía para convertir sus resultados en un tratamiento potencial. Sin embargo, el uso del Tetris puede ayudarnos a entender cómo funciona el cerebro y cómo genera estos recuerdos intrusivos”.

Tres premisas

El enfoque del experimento se basa en tres premisas. La primera considera la mente como dos canales de pensamiento: una sensorial y otra conceptual. Por ejemplo, utilizaríamos un canal para ver y escuchar a alguien hablar, y otro para comprender el significado de lo que está diciendo. La segunda de las premisas intenta establecer cuáles son las habilidades de cada canal ya que, por ejemplo, es difícil mantener una conversación mientras se realizan problemas matemáticos. Y, por último, el experimento establece que hay un corto periodo de tiempo después de cada acontecimiento, que dura aproximadamente seis horas, durante el cual es posible interferir en la manera en que nuestros recuerdos son retenidos en el cerebro.

El equipo de Oxford ha establecido que jugar al Tetris puede competir con las imágenes traumáticas retenidas en la parte sensorial del cerebro, mientas que el significado de los acontecimientos permanecería inalterable y el individuo no tendría problemas en darle sentido. La doctora Colmes también afirma que con el experimento “no podemos extraer conclusiones generales para los juegos de ordenador y sus efectos”.