Este verano, me dió por desmontar y reparar la vespa que tenía ya dos años parada.

Entre otras cosas, hice una lista de necesidades o complementos que habría de necesitar para dejarla “decentita”.

Comencé, como siempre, por limpiarla.

Después pasé al carburador, lo desmonté y lo lavé bien con gasolina.

Le puse un manguito nuevo y un filtro de gasolina, como llevan los coches.

Después seguí por diversas partes, llegando a desmontar el colector del tubo de escape que perdía y eso hacía que gastase más gasolina de lo normal.

En fin, que llegué al punto que necesitaba comparar modelos, características, calidades y precios de cascos.

 

Los tipo militar dan un toque clásico y están muy bien.. los tipo jet, muy galácticos ellos.. pero poco a poco se fue definiendo una dualidad de posturas:

Un casco chulo, bonito, de diseño ( sea retro, clásico, custom o como queramos llamarlo)

O bien un casco seguro, que no nos vapulee el bolsillo, pero que en caso de que haya un golpe, sirva para lo que tiene que servir, es decir, que nos proteja.

Aparece entonces, que haciendo valoración, está la norma europea ONU 22.05, pero hay también otras diferencias: que sea el interior lavable ( porque una persona suda), ventilación suficiente para no asfixiarnos en los veranos que tenemos por aquí por el Sur.., y te encuentras con que es finalmente incompatible, que sea Bueno, Bonito, y Barato..

Pero sobretodo Bueno, que en el caso peor, que llegásemos a necesitarlo, nos guarde la vida.

Desde el Grupo de Bisexualidad, nos hacemos sensibles a esto, y vaya desde aquí nuestra particular campaña de mentalización.

Recuerda: También en esta Navidad, “lo importante no es llegar el primero, sino volver y contarlo a quienes más quieres

Diviértete con cabeza. Ponte el Casco

No es una moda, es un elemento de seguridad. Porque más vale prevenir que curar.