Una reciente biografía de Marlon Brando habla de la supuesta bisexualidad de este prototipo de atractivo erótico, que se casó tres veces y tuvo entre sus amantes a la deseadísima Marylin Monroe. Marlene Dietrich también reconocía su bisexualidad sin tapujos y tuvo relaciones, entre otras, mujeres con Greta Garbo y Edith Piaf.

Ilustración: Ricardo Fumanal

 

Homosexuales y heterosexuales tienden a confundir la naturaleza de la bisexualidad. La idea de que una persona se sienta atraída tanto por hombres como por mujeres puede resultar contradictoria. Sin embargo, muchas de las creencias que existen al respecto tienen poco sustento.

Hay quienes creen que los bisexuales simplemente están pasando por una fase. Ciertamente, algunas personas, pueden tener relaciones con compañeros de su mismo sexo en función de las circunstancias —podríamos llamarlo bisexualidad circunstancial-. Por ejemplo, hombres y mujeres presos pueden adaptar su vida sexual a las circunstancias y mientras están en prisión, mantener relaciones con personas del mismo sexo.

Otros y otras tienen curiosidad sexual y exploran sensaciones sin encuadrarse en los patrones establecidos. Aunque hay gente que dice que no es la libertad el motor de esa búsqueda, sino su orientación sexual y siendo homosexuales o bisexuales que no asumen su condición, necesitan justificar sus preferencias con argumentos filosóficos, asegurando que los que no tienen esas relaciones es por que no se atreven, pero que todos somos en esencia bisexuales…

Hay personas esencialmente bisexuales que pueden sentirse muy limitadas al pensar que sólo debieran sentirse atraídas por uno de los sexos; sus emociones y deseos están dirigidos hacia personas, no importa cual sea sus sexo. Un hombre en consulta explicaba que sus fantasías variaban dependiendo de si su atracción era hacia un hombre o hacia una mujer. Sin embargo, afirmaba que la intensidad de su atracción hacia uno u otra podía ser la misma. Algunos tienden a sentirse un poco más atraídos por los hombres o por las mujeres. Ello no implica que en otras ocasiones, —dependiendo de la persona— dicha preferencia pueda cambiar. ¿Acaso nos gusta siempre lo mismo a todos?

La bisexualidad es una preferencia tan natural como puede serlo la homosexualidad o la heterosexualidad. Un malentendido bastante común es que los bisexuales están confundidos y no consiguen definirse con respecto a sus preferencias sexuales. Es verdad que algunos se pueden sentir confundidos, ante la presión de tener que definirse, como si la bisexualidad no pudiera ser una opción en si misma. Hay muchos bisexuales que tienen su sexualidad muy definida, tanto como los heterosexuales y los homosexuales.

También existe el mito de que los bisexuales no se casan ni se comprometen. En muchos casos de bisexualidad, el individuo centra sus prioridades en las conexiones emocionales que establece con personas de un sexo o de otro. La oportunidad que tienen de encontrar pareja y comprometerse es tan viable como la de cualquier persona homosexual o heterosexual.

Tampoco es cierto que las personas bisexuales sean promiscuas o tengan relaciones sexuales con más personas que el resto. Eso depende del individuo. Independientemente de sus preferencias sexuales.

Otra cosa, la bisexualidad —como la homosexualidad y heterosexualidad- no es obligatoria. Son orientaciones sexuales que no suponen ninguna amenaza ni para la familia, ni para la sociedad. Forma parte de la intimidad de las personas y tenemos que aprender a respetar las diferencias, también en el terreno sexual ¿Tú qué piensas? ¿Conoces personas bisexuales?

Conócete a tí mism@

Bisexuales, según artículo de El Mundo